No es destino, es repetición.
La pareja, la familia, la profesión y las relaciones sociales no son hechos novedosos sino formas repetidas de vincularnos. Desde el psicoanálisis se intenta ver eso que repetimos en cada vínculo trayendo dolor y frustración. Este es un espacio que no da consejos sino que impulsa a la búsqueda personal de parte de la verdad que nos orienta.



